When you install WPML and add languages, you will find the flags here to change site language.

Café Kino

De un tiempo a esta parte, en los bares y cafés de la zona centro de Madrid, se está produciendo un curioso fenómeno: a los establecimientos les crecen apellidos, a la vez que extremidades. Hace unos años un café en Malasaña, Lavapiés, Huertas,… era eso, un café, donde había un mostrador, mesas, sillas, un camarero y, por supuesto, una cafetera. Como oferta adicional de entretenimiento, ofrecían la televisión, prensa o juegos de mesa. Afortunadamente eso está cambiando y, manteniendo el núcleo de su negocio, los antiguos cafés, cada vez más, están incorporando nuevos servicios que les hagan ganar clientela y, que, además, hagan más atractiva la estancia de la misma en su establecimiento: se compran y venden libros, puedes consultar guías de viaje, hay actividades de cuentacuentos, lecturas de relatos, conciertos, exposiciones, etc. Esto conlleva que, como decíamos antes, a estos vetustos y acogedores locales les estén creciendo los apellidos, pues ya no solo tenemos cafés, sino que ahora hay familias: están los cafés-teatro, los cafés-librería, sus primas hermanas, las librerías-café (tan parecidas que es difícil distinguirlas) y, desde no hace mucho, los cafés-cine o cine-cafés (que tanto monta…).

Dentro de esta última categoría se encuadra el Café Kino, situado en el número 17 de la castiza calle del Olivar, en pleno barrio de Lavapiés. Su nombre nos da la primera pista de sus intenciones (kino, en alemán significa, cine), pero una vez traspasada la puerta nada hace sospechar el mágico secreto que este local guarda en su interior.

© Café Kino

El café, en sí mismo, no es nada especial, pero es francamente agradable: pequeño y acogedor, grandes ventanales a la calle, con ese mobiliario vintage tan de moda en estos locales, la luz justa para que no moleste ni parezcas un conspirador, wifi para que puedas conectarte con el mundo y una ambientación de música suave. Además, cuentan con un menú, no muy extenso pero sí variado (hay opciones saladas, dulces, veganas, de comercio justo, etc.). En resumen un lugar ideal para quedar con l@s amig@s y tomar un cafelito, unas cañas, merendar, charlar, trabajar… A crear este clima también ayuda la simpatía y buen hacer de sus tres socios Alexandra, Teresa y Juan, quienes, con toda la ilusión del mundo han puesto en marcha este proyecto.

Hasta aquí, estaríamos ante un local recomendable, pero, al fin y al cabo, un local más. Pero, como en un “huevo Kinder”, el secreto está en su interior. Una cortinilla en uno de los extremos del local oculta el acceso a una pequeña sala de cine con capacidad para 11 espectadores, con una pantalla de proyección, un proyector, un excelente sistema de altavoces y unos sillones a tono con la decoración del café que, a los que ya somos talluditos, nos teletransportan mentalmente a las sesiones en Colegios Mayores y Cineclubs, de que disfrutábamos en nuestros años mozos. Porque, además, Kino hereda el espíritu cinéfilo de aquéllos locales, con ciclos temáticos que nos permiten disfrutar de películas impresionantes, que actualmente es complicado volver a ver con la calidad que aquí puedes hacerlo.

© Café Kino

Porque, seamos sinceros, no hay muchos lugares donde poder ver a las 18:00 un peliculón como Nueve reinas y tener la oportunidad de hacer sesión continua (otra cosa que actualmente ha caído en el olvido), a las 20:00 con Sospechosos habituales; o que, al día siguiente puedas hacer eso mismo con El golpe y Snatch, cerdos y diamantes. Y, además, todo ello, en V.O. Subtitulada, con una calidad Blu-Ray. Uno de los éxitos de este establecimiento es la programación de sus películas en ciclos temáticos mensuales de 12-14 obras, lo que permite tener varias oportunidades de asistir a la proyección deseada. La gente de Kino, ha establecido una programación mensual con seis proyecciones diarias entre semana (dos películas al día, con tres proyecciones de cada una de ellas), la primera, a las 10,10 de la mañana y la última a las 20:10. Los fines de semana el panorama cambia un poco en cuanto a los horarios y en cuanto a las propuestas, pues siguiendo con los ciclos temáticos, los sábados y domingos, comienzan con una sesión “golfilla” en la que los más pequeños de la casa podrán disfrutar de una película o selección de cortos con temática infantil. Y en este mes de febrero, inician también una sesión “golfa”,  un par de viernes al mes,  a las 23:00 y no podrían haber elegido mejor película para hacerlo que The Rocky Horror Picture Show.

Y todo ello, por solo dos euros por sesión. Porque la apuesta de Kino, no solo es buena y bonita, también es barata; de hecho, la primera idea de los propietarios era que la entrada fuera gratuita, pero a fin de evitar el posibles caos con la asistencia, han preferido establecer un precio simbólico. Si quieres asistir a una sesión únicamente tienes que reservar tu entrada telefoneando al local (al 911 73 62 73), a través de su página de Facebook o pasándote por allí con antelación, aunque también, puedes probar acudir directamente y probar suerte por si hubiera un hueco en alguna de las sesiones.

© Café Kino

Además, como decíamos al principio, este es un local de los que tiene apellidos, no es un cine, ni un café, sino ambas cosas y eso permite interesantes sinergias. Por ejemplo, que te pidas un café, unas cervezas o unas copas y te las puedas tomar tranquilamente mientras ves la peli, o que puedas desayunar / comer / merendar / cenar, alguna de las variedades gastronómicas disponibles mientras Gene Kelly chapotea bajo la lluvia. Ellos han llevado esto más lejos e, incluso, proponen también menús temáticos para mimetizarte con las películas (por ejemplo, cervezas y palomitas para la Jungla de cristal y, sí, un White Russian y unos nachos con guacamole para El gran Lebowski).

En fin, una interesantísima propuesta si sois cinéfilos, si queréis iniciar a vuestros hijos en el amor por el séptimo arte o si, simplemente, queréis disfrutar de un acogedor y encantador café en el corazón de Lavapiés.

 

 

baidewei (111 Posts)


0