When you install WPML and add languages, you will find the flags here to change site language.

Conservación del patrimonio y rentabilidad

Señala el sociólogo Daniel Bell que la cultura es un proceso continuo de sustentación de la identidad; de modo que los bienes culturales de un pueblo contribuyen a concretar esa identidad a través de un ritmo histórico que permite enlazar el presente con el pasado y con ello, su proyección hacia el futuro. Un país como el nuestro, poseedor de un ingente patrimonio construido, requiere de modo inevitable la disposición de instrumentos eficaces para su identificación, catalogación, protección y gestión encaminada a su conservación y mantenimiento en servicio, que es; en definitiva, lo que garantiza su pervivencia en el tiempo y, en definitiva; la vigencia de nuestra memoria colectiva.

Fachada sur del Palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte

 

Diversas declaraciones internacionales sobre la protección del patrimonio se han producido en diferentes momentos de la historia y a partir de la nueva conciencia social dimanente de los hallazgos arqueológicos de Pompeya y Herculano. Las dos Cartas del Restauro italiano (de 1883 y 1931), la Carta de Atenas (1931) surgida del manifiesto de los CIAM, la Carta de Venecia (1964), la Carta del Restauro de Roma (1972), Quito, etc; fueron iniciativas generadoras de doctrina y regulación tanto conceptual como metodológica sobre la materia, con mención especial de la ley de Fernando de los Ríos (1933), que en nuestro país, representó un instrumento extraordinariamente avanzado para su tutela y protección.

De todas ellas y con el transcurso de los años se ha consolidado una mayor conciencia social sobre la importancia cultural de los monumentos y su vigencia. Recogiendo esa sensibilidad y abanderando su iniciativa, la Administración Pública ha venido promulgando preceptos encaminados a una progresiva defensa, catalogación y conservación del patrimonio; ejerciendo el necesario liderazgo para inducir valores y normas en una necesaria acción didáctica sobre la propia ciudadanía. Ejercicio que ha ido depurándose y perfeccionando con el tiempo, estableciendo criterios cada vez más precisos de los que se han ido deduciendo normas legales adaptadas a cada circunstancia.

 

Vista aérea del parterre proyectado para la 1ª terraza según la traza de 1868
Infraestructura cultural proyectada bajo el parterre recuperado (2009)

 

El balance de los últimos cincuenta años en nuestro país, aún siendo positivo, resulta manifiestamente mejorable; encontrándonos en una encrucijada no solo condicionada por la presente crisis económica, sino por la tendencia probablemente irreversible hacia un modelo menos tutelado; en el que el papel de la Administración Pública está comenzando a pasar a un segundo plano, cediendo predominancia a la iniciativa privada y los nuevos modelos de gestión que pueden darse a partir del mecenazgo y la esponsorización. A modo de elocuente referencia, señalar que algunos informes sobre la inversión dedicada al patrimonio construido resumen una situación absolutamente desequilibrada en la contribución económica para la recuperación del patrimonio y manifiestamente insostenible para la Administración Pública en el momento presente, en el que su contribución fue del 90,87% en tanto que el conjunto de la iniciativa privada (Iglesia, fundaciones, particulares y empresas) no ha pasado del 9,13%.

Resulta evidente que los diferentes modelos de gestión derivados de la titularidad de los bienes inmuebles han condicionado decisivamente su conservación; pero más allá de esto y en una previsible presencia cada vez más moderada del estado en la promoción de la cultura, va tomando mayor carta de naturaleza la implicación responsable de la sociedad civil en el proceso. Asimismo y tendiendo al modelo anglosajón, es previsible la consecución, al fin, de una ley de mecenazgo que incentive la contribución de ésta en la promoción de la cultura y la recuperación del patrimonio.

Vista del nuevo espacio interior proyectado bajo el jardín
Infraestructura cultural proyectada bajo el parterre recuperado (2009)

 

Esa próxima situación progresivamente menos intervencionista, comporta inevitables avances en el proceso de educación y concienciación de la ciudadanía; pero asimismo la tendencia debe ir necesariamente acompañada de propuestas, que formuladas desde la iniciativa privada; ofrezcan proyectos de calidad y muy bien enfocados en sus objetivos; de modo que puedan contar con el más amplio respaldo social para ser sentidos como propios. Solo así puede crearse esa conciencia de responsabilidad compartida en su promoción y gestión, que haga posible la participación ciudadana más allá de la esponsorización institucional.

Para ello y desde ese ámbito, deben estudiarse con imaginación y creatividad aquellos incentivos y compensaciones que a los posibles esponsors puedan ofrecerse a cambio de su contribución al proyecto. Dice Michael Kaiser, Director del Kennedy Center de Washington y uno de los más brillantes expertos en la búsqueda de patrocinios culturales, que pedir dinero no significa pedir limosna. Significa conseguir socios que crean sinceramente en la bondad e interés de un proyecto y estén dispuestos a apoyarlo, compartiendo la aventura de llevarlo hacia adelante. Constituye en definitiva la creación de una masa crítica compuesta por verdaderos compañeros de viaje, firmes creyentes entregados a cada proyecto.

Por todo lo anterior, creo que en la búsqueda de un destino adecuado reside el secreto fundamental de una rehabilitación sostenible. En primer término, por lo que se refiere a la necesaria compatibilidad de los nuevos usos y la arquitectura preexistente, que deberá poder recibirlos sin menoscabo de sus valores característicos. En segundo lugar, porque dichos usos se correspondan con demandas latentes; lo que permitirá su orientación útil y una rentabilización económica hoy ya imprescindible, más allá de la cómoda tutela pública; pues de otro modo, es decir sin rentabilidad, será difícil implicar a la iniciativa privada en su recuperación y conservación. De esa realidad deben imbuirse los instrumentos que desde la Administración Pública, tienen encomendada la tutela del patrimonio y la gestión de las intervenciones sobre los mismos; procurando desterrar intransigencias maximalistas y caminar hacia actitudes colaborativas de consenso, positividad y realismo.

Capilla                                                                                                                  oficina palacio

 

Convencido de que los componentes del trívium de nuestros días son probablemente: tecnología, turismo y medio ambiente; la conjunción de los mismos resulta fácilmente posible en la recuperación de una parte importante de nuestro patrimonio, lo que ya ha permitido excelentes resultados en palacios y castillos; como asimismo, en nuevas infraestructuras culturales. Corresponde pues a los arquitectos, orientar respecto de aquellas posibles nuevas formas de usar los edificios antiguos, respetando sus características y proporcionando las aportaciones tecnológicas que permitan la actualización de sus condiciones de confort.

El reciclaje de los edificios antiguos permite su recuperación del abandono y la ruina; a la vez que garantiza su conservación en el tiempo. Constituye una actividad eficiente que aprovecha los recursos ya existentes y limita un innecesario crecimiento de las ciudades; por lo que creo resulta del mayor interés en el presente momento. Con la revolución francesa y, pese a las destrucciones de Le Châtelet, la Bastilla, la reforma de la abadía de Saint-Denis y la propuesta para la demolición de Notre Dame; fue dictado un importante decreto para la preservación de los monumentos que se evidencia por su texto literal: “Los bárbaros y los esclavos detestan las ciencias y destruyen los monumentos del arte; los hombres libres, los aman y los conservan”.

 

Las imágenes que ilustran este artículo corresponden al proyecto realizado por el estudio ESF para la rehabilitación del palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte (Madrid).

 

Santiago Fajardo

www.santiagofajardo.com

 

Santiago Fajardo (4 Posts)


0