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EDUARDO ZAMARRO

Es enriquecedor encontrar actualmente artistas que se dediquen a una pintura bidimensional condicionada por los parámetros arquitectónicos, como es la pintura mural, y que a su vez se dediquen a la docencia, manteniéndose unidos a mentes jóvenes llenas de inquietudes y preguntas. Hablamos, por supuesto, de Eduardo Zamarro, Doctor en Bellas Artes y profesor de la Facultad de Bellas Artes y la Escuela de Arquitectura de la Universidad Francisco de Vitoria, una persona repleta de conocimiento y pasión, el cual compagina su actividad docente con su labor artística.

Sin duda, sus trabajos son espectaculares. Cada trabajo artístico es como una inquietud interna, un reto inconformista donde se supera con cada trazo. La capacidad de sorpresa en la zona de tránsito es emocionante, como podemos ver en uno de sus trabajos, donde da un nuevo punto de vista en el Puerto de A Guarda, en Pontevedra, reflejando las siluetas de los habitantes del pueblo, creando dibujos, caligramas, jugando con poesías de autores gallegos, convirtiendo de ésta forma, un ambiente inerme en uno de los espacios más importantes de La Guardia.

Para sus trabajos, mantiene colaboradores como son sus propios alumnos de bellas artes y arquitectura, una gran muestra de que la mejor enseñanza es partir de prácticas reales, como podemos observar en otro de sus proyectos, aportando una nueva imagen a los edificios de Cetys de la Universidad Francisco de Vitoria. Sin duda, es un placer presentaros a éste magnífico docente, artista y ante todo, extraordinaria persona.

¿Cómo definirías tu formación artística?

Es patente que en cualquier profesión la formación continua es una necesidad para no quedar obsoleto, este ha sido un principio básico en la profesiones artísticas, el artista por definición es curioso y necesita buscar respuestas para los que necesita ser lo más contemporáneo posible. No creo en el concepto de artista autodidacta, ya que no se puede crear nada de la nada, por eso considero fundamental tener una buena base procedimental e intelectual.

En mi caso estudie Bellas Artes y me doctoré en Pintura, eso me ha permitido tener un valiosísimo punto de partida, considero que no es posible dedicarse al mundo del arte sin una buena formación, esta no tiene por qué ser solo académica, pero no hay duda que esta es la vía más lógica y la que más caminos te abre en el ámbito profesional.

Es más, creo que es un buen momento para los estudios de Bellas Artes, una buena base intelectual sumada al dominio de la expresión gráfica es un perfil demandado por la industria de los contenidos digitales, uno de los pocos sectores que está creciendo y tiene un futuro asegurado.

¿Cómo planteas el entorno o qué es lo que te influye a la hora de realizar un proyecto mural?

Un mural siempre debe ser un reto. Para mí, la importancia de un mural que lo diferencia de cualquier otro ámbito de la creación plástica es la propia ubicación; quién va a vivir con ello, cómo va a convivir. El cliente, normalmente, no sabe describir con precisión lo que quiere. Él tiene una idea, y esa es la parte más difícil, el conseguir descifrar qué es lo que realmente quiere y con lo que va a disfrutar. Esos son los proyectos que me emocionan. Yo lo mido por la capacidad de transformación y el vínculo entre la persona y el espacio. Muchas veces en mi clase comento que pintar, no es utilizar solo un pincel, es trabajar con la bidimensionalidad y que arquitectura es organizar el espacio para el ser humano.

Eduardo Zamarro – pabellón audiovisual CETYS

¿Cómo describirías tu mismo tu propio arte?

Mis trabajos plásticos más importantes se han desarrollado en el ámbito de la arquitectura, siempre me ha encantado la arquitectura al que considero la disciplina más artística de las técnicas, además ésta tiene para mí un nexo muy importante de unión con el arte, es ineludible al ser humano, los espacios arquitectónicos como las obras artísticas se crean para el hombre y lo que da valor a una obra de arte como a un proyecto arquitectónico no es la técnica, sino lo que significa y lo que trasmite.

Es por eso que desde mi punto de vista es imposible realizar una intervención artística en un espacio habitado sin indagar en la lectura del espacio arquitectónico, los usos y las personas que van a convivir con la obra ya que la pintura mural en cualquiera de sus facetas es un trabajo con una ubicación determinada.

Es por eso que mis trabajos pueden parecer un tanto eclécticos desde el aspecto formal, pero todos tienen algo en común, están realizados exprofeso para el lugar y la gente que lo habita, en mis últimos trabajos suelo incorporar siluetas, me gusta que la gente habite mis pinturas.

Eduardo Amarro – huerto urbano

¿Cómo ves hoy en día la pintura mural y a los artistas?

Creo que es un buen momento, la importancia que ha cobrado en los últimos años el “urban art” y su gran difusión en Internet han permitido que mucha gente vea ahora espacios para intervenir que antes pasaban desapercibidos, pero como decía antes hay que tener cuidado y no quedarse con lo superficial, hay que indagar y escarbar para encontrar la parte más interesante del pastel, de esa manera además se disfruta el doble y se ven cosas que pasan desapercibidas en una fugaz mirada.

Hay mucha gente que pinta murales, “graffiteros” por todo el mundo, ¿Qué diferencia encuentras entre esa gente espontánea que interviene en una pared o muro a una intervención más organizada?

Es un tema controvertido. Pintar un mural es pintar para un espacio, independientemente de si utilizas un spray u otra herramienta. Lo que no considero un mural es, por ejemplo, el pintar algo en un muro, y no contemplar todo en su totalidad. Tampoco hay porque utilizar todo el espacio para apropiarse de él, como podemos ver en artistas como Bansky, por ejemplo. Y trabajos de gente que está funcionando muy bien como Boa Mistura, que trabaja dentro de este mundo, el spray es un elemento estupendo. Siempre que se tenga en cuenta el entorno que se esté utilizando lo calificaría como pintura mural, independientemente de la herramienta que se utilice. Sería pintura mural siempre que se tenga en cuenta el espacio que se esté ocupando y no simplemente las dimensiones. Es decir, quien va a transitar por ahí, quien lo va a ver, etc… ¿Una pintura protesta o una pintura política puede llegar a ser una pintura mural? Sí, pero creo que no es el fin que está buscando la persona que lo está realizando. Porque si el fin de tu propuesta es político, por ejemplo, dista bastante de la idea artística.

Hay muros fantásticos, donde podemos ver, por ejemplo, en una exposición en el MOMA de Urban Art muy famosa donde han acudido grandes artistas que trabajan en el mundo del grafiti. Todos ellos trabajan en el entorno. Pienso que hay tres maneras de trabajar; la armonía con el espacio, que es cuando realizas un trabajo pictórico que sea armónico con lo que estás viendo y la arquitectura, es un ejemplo de la sintonía con el espacio arquitectónico, y claramente, la vinculación con la gente. Los trabajos que más me han emocionado son los que han sido participes las personas. Destacaría el proyecto del huerto urbano donde los niños pintaban un muro en Madrid.

Eduardo Zamarro – espigón del puerto de La Guardia, vista desde el puerto

¿Qué tipo de pintura te apasiona más dentro del mundo del arte?

El dibujo, porque es más fresco y natural. También el pastel y la acuarela. En cuanto a la técnica pictórica depende del soporte, no tengo manía especial por el óleo, acrílico o spray, depende de lo que quiera hacer o donde quiera hacerlo.

Una pintura que me ha encantado trabajar con ella es la pintura del silicato. Es muy poco conocida en España pero muy laborosa, es una pintura para trabajar sobre soportes de piedra porosa u hormigón y la base de silicio es cristal. Aguanta todo, tiene bastante contundencia y fuerza, y los colores son muy vivos. Tiene una paleta muy reducida, parecida a la paleta del fresco porque el silicato tiene muchas incompatibilidades con los pigmentos.

El fresco es una técnica que me encanta también aunque tiene limitaciones donde hay que jugar con el contraste y el color en la paleta porque hay pocos colores que aguanten la alcalinidad, ya que la cal es prácticamente lejía.

Eduardo Zamarro – la muerte de San Francisco, restauración de murales

¿Qué artistas te han influenciado a lo largo de tu vida? ¿Cuál ha sido tu “fuente de inspiración”?

Mi fuente de inspiración es el trabajo, los artistas que conozco son todos gente muy trabajadora y como se viene diciendo la inspiración, si viene, que te coja trabajando, A mis alumnos siempre les digo que trabajen mucho, que no se queden con la primera idea, que la pulan que la reflexionen, muchas veces lo comparo con la escritura, todos tenemos pensamientos que nos rondan la cabeza, pero si no los plasmamos, no los escribimos estos no evolucionan, enunciar lo que tienes en mente permite que las ideas avancen, se pueden enunciar de muchas maneras, de forma escrita o de forma visual, un cuaderno lleno de dibujos y bocetos es tu mejor herramienta para empezar a este viaje.

Respecto a mi lista de artistas favoritos podría realizar una gran lista, intento no tener prejuicios y me gusta quedarme con algo de cada uno que me interese, buscar en la fuentes es un ejercicio fundamental de investigación y saber destilar y encontrar la guinda más rica del pastel es otra de mis metodologías que considero fundamentales.

¿Con cuáles de tus obras o proyectos te identificas más?

Cada uno tiene su miga, los que más me han motivado han sido en los que la gente ha participado de forma activa, como las siluetas del rompeolas de La Guardia, donde están retratados muchos guardeses o El Muro de la Felicidad realizado para el Instituto Coca-Cola® de la Felicidad, donde utilizamos mensajes de felicidad de toda España para componer un stop motion con post-it® art.

Eduardo Zamarro – El Muro de la Felicidad

¿Tienes algún proyecto en mente para el futuro?

Ahora estamos moviendo un proyecto muy interesante sobre pintura mural e integración social con la Universidad Francisco de Vitoria, todavía es pronto para describirlo en detalle, pero es un proyecto ilusionante en que pretendemos unir muchas sinergias por un bien común, también tengo un proyecto en marcha para Segovia y estoy empezando un libro sobre dibujo.

 

 

 

 

Amaia Salazar (3 Posts)


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