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Mary Ruiz

Actriz, modelo, presentadora de televisión, reportera…pero ante todo, una gran persona. Cuando uno se sienta frente a Mary Ruiz y su sonrisa capaz de derretir la Antártida, corre el riesgo de que los árboles de su belleza y simpatía no le dejen ver el bosque de la maravillosa mujer que hay detrás, de la luchadora que ha llegado donde está superando todas las barreras que se han ido poniendo en su camino a base de inteligencia, determinación y trabajo, mucho trabajo.

Hace poco pudimos verla en El Intermedio International Edition en La Sexta y nos encantó su naturalidad y simpatía ante las cámaras. Queríamos conocerla más y que nos contara cómo ha llegado hasta aquí y cuáles son sus proyectos presentes y futuros y qué mejor lugar para llevar a cabo la entrevista que la madrileña librería-café La Infinito, un remanso cultural en el centro de la capital.

 

mary ruiz baidewei

 

Hemos oído que empezaste como modelo un poco de casualidad.

Sí, yo estudié la carrera de Publicidad, por eso comencé mi carrera haciendo cosas relacionadas con la publicidad: me gustaba la creatividad, pensaba que había menos intrusismo que en el periodismo, no sé, tenía una imagen muy idealizada del sector. Estuve trabajando en marketing en empresas como Red Bull (que fue una experiencia genial) y L’Oréal. Conseguí lo que quería, que era trabajar allí, pero me fui porque eran muchísimas horas de trabajo y profesionalmente no me aportaba lo que yo buscaba. Un día fui a un concierto donde conocí a un chico que me hizo unas fotos y a raíz de eso comenzó mi carrera de modelo. En principio, solo como modelo fotográfica pero luego también he rodado varios spots para grandes marcas como Rexona, Baileys, Vips, Movistar, Banesto, etc., pero siempre compaginando estas campañas con mis otras actividades.

Háblanos de esas otras actividades…Colaboras con una web musical.

La comunicación siempre me ha gustado y por eso colaboro con la web UMOmag.com en su canal online UMOtv. Allí hago un pequeño reportaje semanal, que sale todos los viernes, en el que micrófono en ristre salimos a la calle y preguntamos a la gente sobre un nuevo disco que ha sacado algún músico, le ponemos los cascos, dejamos que lo escuche y nos dé su opinión personal. Me gusta porque como no nos patrocina una discográfica la gente puede decir lo que quiera y, además, es una forma de dar a conocer una música diferente. Es triste que habiendo tanta música en el mundo, al final siempre escuchemos lo mismo. Además como a mí la música me encanta me lo paso genial. Me gusta mucho ir a festivales, conciertos y por eso, el año pasado en esta web, también redactaba artículos sobre conciertos, estrenos de cine, etc. Actualmente ya no tengo tiempo para todo y he limitado mi colaboración a los reportajes, compartiendo la sección con otro chico, de forma que hacemos dos reportajes al mes cada uno.

Y de ahí a la televisión.

 Sí, como dije antes, siempre me ha gustado la comunicación y en concreto la labor de presentadora. Creo que es algo que se me da bien, que tengo una imagen diferente y muchas cosas que aportar. Por eso decidí probar fortuna en este medio. Me presenté a varios castings y quedé finalista para un programa de Juan Ramón Lucas en Telemadrid, también para otro de MTV, pero siempre por una razón u otra no salía. El año pasado, hice un casting con Globomedia para un programa que iba a salir en verano, pero que nunca se hizo. No obstante, guardaron ese casting y a raíz de eso me llamaron para El Intermedio International Edition. Me hicieron la prueba y a la semana siguiente me dijeron que hacíamos el piloto.

¿Qué prueba te hicieron??

Me llevaron al plató, me hicieron contar una noticia, me dijeron que fuera yo, que sonriera mucho. Luego me hicieron rodar el programa piloto con Dani Mateo, hablar con él, les gustó y así empecé.

¿Cómo funcionaba el programa?

Pues ha sido muy curioso, porque los programas tienden a prepararse con más tiempo, pero en este caso presentaron el piloto y La Sexta dijo enseguida: “¡Venga! la semana que viene empezáis”. Así que tiraron para adelante muy rápidamente. Se grababa los viernes, los dos programas del fin de semana en falso directo (con público). Había un equipo fantástico de guionistas que se preocupaba de redactar el texto para que nosotros transmitiéramos esa información. Nos mandaban el guión la noche anterior al rodaje, lo leíamos y al día siguiente lo preparábamos. En principio Dani Mateo tenía un guión estricto y perfectamente marcado, mientras que para los demás presentadores era todo más libre, buscaban espontaneidad.

mary ruiz dani mateo

Mary Ruiz y Dani Mateo en El Intermedio International Edition

 Desgraciadamente el programa se canceló poco más de un mes después de comenzar. ¿Cómo te sientes?

Me da muchísima pena que lo hayan cancelado cuando ni siquiera lo han dejado despegar. Entiendo que en la televisión todo es muy efímero y si no cumples de antemano unas expectativas pasan corriendo a otra cosa. Pero me entristece que apenas se le dé oportunidad a un formato que yo considero fresco y diferente y del que me ha encantado formar parte porque, al igual que ocurre cuando se viaja, viendo noticias del mundo se puede aprender un poco más de otras culturas. A mi modo de ver es como una ventana para no sentirme el centro del universo, o quizás tomerme la vida con más perspectiva. Es así como yo entendí El Intermedio International Edition, pero sé que es una visión muy personal.

La experiencia, eso sí, ha sido maravillosa. Por fin he trabajado en un medio nacional y en Globomedia el trato recibido por parte de maquilladores, técnicos, sonido, etc., me hizo sentirme muy cómoda desde el primer momento. En cada programa he aprendido mucho; el hecho de ver a Dani Mateo en acción es inspirador. Y en el fondo, es una experiencia más; de vez en cuando pienso en que cuando sea mayor y vuelva la vista atrás, me gustará ver cómo he vivido y seguramente anécdotas como mi trabajo en este programa, me despertarán una sonrisa.

¿Has notado algún cambio después de salir en El Intermedio International Edition, como que la gente te reconozca por la calle?

Pues sí, ya me ha pasado algunas veces, gente que se me queda mirando en el metro o en la calle y me dicen “yo te he visto en la tele”. Cuando estábamos haciendo el programa un día me paso una cosa muy graciosa. Un señor me paró por la calle, me dio dos besos y me saludó como si me conociera de toda la vida, preguntándome cosas con mucha familiaridad y yo pensaba para mí “este debe ser alguien del equipo técnico del programa” y estaba avergonzada por no haberlo reconocido, así que, después de cinco minutos, le pregunté “oye, ¿de qué te conozco?” y él me contestó “no…de nada, si yo solo te he visto en la tele”. Así que sí que me pasa a veces ahora que alguien se me queda mirando y yo no sé si es porque ya nos conocemos de antes o porque me reconocen de haberme visto en la televisión.

Y de la televisión, ahora das el salto al cine…

Pues sí, también he estudiado interpretación, porque el cine siempre me ha gustado muchísimo y me apetecía hacer algo en ese campo. Estoy muy ilusionada porque desde niña, cuando mi madre me ponía películas en blanco y negro, siempre me ha fascinado. Es curioso, porque no me veía dentro de ellas, sino que disfrutaba como espectadora. Todo fue surgiendo a partir del tema de la fotografía; cuando haces de modelo en un reportaje, haces una interpretación, aunque sea muy estática y quería dar un paso más y darle más vida a un personaje al que en una fotografía solo puedes representar durante un segundo. Por eso pasé a hacer los spots publicitarios, luego hice de actriz en algunos videoclips (Pereza, la Casa Azul, etc.), tuve un pequeño papel en un episodio de la serie Aida y ahora, asumo el reto del cine: he hecho un par de cortos y ahora la película Serie Z de Samuel Gutiérrez.

¿Te sientes encasillada en determinados papeles a causa de tu físico?

 En Aida hice de…prostituta, con eso os podéis hacer una idea. En España, los papeles que se suelen reservar a los mulatos son de inmigrante, asistenta o prostituta. Si observáis detenidamente, es raro que en una teleserie aparezcan un chico o chica negros en un instituto o trabajando en un hospital. Yo supongo y espero que con el tiempo se vaya normalizando la situación porque la inmigración ya está totalmente asentada en España. Sales a la calle y ves un montón de niños con rasgos asiáticos que son más madrileños que cualquiera de nosotros. Yo soy de Madrid de toda la vida, nacida y criada aquí pero en los casting que he hecho para televisión o publicidad, siempre me han pedido que hiciera un papel de inmigrante o que tuviera un acento latino que en realidad tengo que fingir.

En países como Francia o Reino Unido ya han superado todo esto y yo espero que en el futuro se vaya haciendo aquí también. Como muestra, en los trabajos que he realizado para el extranjero sí que tengo otro estatus. Por ejemplo, en el anuncio de Baileys, hago de arquitecta e invito a unos amigos a mi casa que es un chalet maravilloso; en otro que he rodado ahora, hago de una ejecutiva que pierde un vuelo, con un traje estupendo…en cambio luego vuelvo a hacer cosas en España, como un anuncio que acabo de grabar para Vips y soy una dependienta…

 ¿Por qué te has lanzado a hacer Serie Z, una película de brujas y zombies?

En primer lugar, porque me gusta. Me motiva la temática, de hecho, acabo de terminar un corto, rodado en inglés, que aún no se ha estrenado y que también es muy del estilo de Tarantino. Pero es que, además, en este sector de películas de zombies y similares, sí que hay un hueco para mí en España. Aquí no tengo que hacer el papel de inmigrante, ni tener acento latino, aquí puedo ser una bruja o simplemente la amiga negra de la protagonista rubia… Eso sí, casi siempre soy la primera que muere, jaja. Además lo bueno es que, aunque me maten la primera, luego puedo volver a salir como zombi. Es un tipo de cine que aquí no se hace tanto pero que tiene una legión de seguidores, que además son muy fieles.

Además, una vez que conocí a Samuel Gutiérrez, el director, me encantó su entusiasmo y que fuera tan transparente para exponerme su proyecto, algo a lo que no estás habituado. Ya solamente por eso, dije “¡para adelante!” y la experiencia ha sido estupenda.

Mary Ruiz, Irene Rubio y Silvia Vacas en el rodaje de Serie Z

¿Qué tal ha ido el rodaje?

El rodaje ha sido, efectivamente, de película. Lo primero de todo, quiero mencionar a Jose y Chello, los chicos de Free Casting, que fueron los que me llamaron para proponerme participar en la película de Samuel. Este nuevo reto me seducía ya que nunca había participado en un largometraje.

Y si tuviera que quedarme con algún momento, me quedo… con todos (bien es cierto que hubo un día que rodaron de noche bajo la lluvia y creo que ahí sí sufrieron un poco, pero como yo no tenía escena…jaja).

Además, tuvimos la suerte de poder alojarnos en Pandorado en el mismo hotel donde tenía lugar el rodaje y eso facilitó mucho el trabajo gracias a todas la comodidades de las que dispusimos.

Y luego están mis chicas, mis “amigas” en la ficción. Cris, Natalia y Lola (Silvia Vacas, Irene Rubio y Ana G. Rallo). Ya en los ensayos yo noté el buen feeling de las cuatro amigas que se van de fiesta un fin de semana. Esa naturalidad ha hecho que en todo momento nos podamos ayudar y aconsejar en determinadas secuencias, ¡y eso lo facilita todo tanto!

Mientras estoy recordando el rodaje, me vienen flashes a la cabeza de situaciones divertidas, de las esperas entre toma y toma, de las sobremesas hablando de cine con Pablo Viña (hace de Celestino en la peli y es una persona muy auténtica en la vida real, con mucha miga), del maravilloso relax que suponía la hora de maquillaje con Bea y Marina (como solíamos madrugar bastante, ese rato en el sillón de la sala de maquillaje la recibíamos como una sesión de SPA de lujo), la magia que podían llegar a hacer Carla y Jorge con un trozo de tela para convertirlo en una túnica, y sobre todo, la ilusión de todos durante el rodaje.

No se me olvidarán las palabras de Sonia, la mujer de Samuel agradeciendo nuestro esfuerzo en la cena de fin de rodaje, porque habíamos contribuido a que su ilusión, su proyecto, fuera una realidad. Y me hizo pensar en lo gratificante que es hacer realidad un sueño. Y yo he tenido la suerte, en este 2013 de cumplir dos: trabajar en un programa de televisión y rodar mi primera película.

 Ya estoy pensando en qué será lo siguiente…

 

 

Ángel Cuesta (20 Posts)