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Sofía Santaclara

La aventura de la creación

Conocí a Sofía Santaclara antes de conocer su trabajo. Fue en un encuentro fotográfico hace algo más de un año. Meses después conocí su labor fotográfica y fue cuando lo entendí todo. Sofía es un claro ejemplo en el que la fotografía y el fotógrafo son un todo. El mundo de Sofía es mundo propio que expresa en cada una de sus imágenes y sólo puede comprenderse en su plenitud si se llega a conocer a su autora, aunque únicamente sea durante unos minutos. Los proyectos en los que se involucra son fiel reflejo de los múltiples aspectos artísticos de su personalidad. La danza, el teatro, o la interpretación se dan cita al amparo de la técnica fotográfica. En muchas ocasiones las limitaciones que presenta la fotografía son rebasadas y entra en juego la tridimensionalidad mediante el empleo de objetos de todo tipo. Cuando comienza la diversión es cuando la Sofía fotógrafa se siente más libre, creando un contexto mágico en el que ella es una parte más de los elementos intervinientes en la escena.

Uno de esos proyectos en los que salta al vista el modo de involucrarse físicamente en el proyecto es “el Iris de Pandora”. En él, la fotógrafa une su imagen a una colección de seres inanimados creando un puzle visual que bien podría ser un diario de viaje a través de un mundo que no es otro que el propio imaginario de la autora.

El blanco y negro son los colores que ve Sofía a través de su mirada. Una mirada que atraviesa el tiempo transversalmente y nos es devuelto filtrado por su ojo fotográfico. En “Ophelias”, rostros de muñecas de plástico cobran vida en un paraíso etéreo donde el misterio, la oscuridad y la infancia provocan sentimientos encontrados. Aunque de sus numerosos proyectos, hay que destacar la colección de imágenes recogidas bajo el nombre “Lepidópteras”. Más de 50 retratos femeninos en los que el desnudo es un lenguaje de interpretación corporal que habla al espectador que está dispuesto a escuchar. La colección se presenta enmarcada en series de seis retratos y sumada a su vez a otros más. El conjunto simula un abecedario tipográfico gestual donde los elementos que acompañan a cada personaje (mantillas, abanicos, sombrillas, velos, gasas…) forman parte íntegra de la imagen. Este proyecto es el que, probablemente, esté reportando mayor rédito de visibilidad a Sofía por su carácter excepcionalmente técnico y conceptualmente brillante. Según sus palabras “…la gente responde a la veracidad de lo que se cuenta, la verdad penetra, es importante saber qué y sobre lo que estás narrando, y si es sobre uno mismo, o aunque no lo sea, involucrarte y hacerlo tuyo, mejor”. Son estas palabras las que podrían dar respuesta al éxito de “Lepidópteras” en las diversas exposiciones donde se han podido ver como la realizada en la galería Espacio Foto en Madrid.

El poder de invención de Sofía Santaclara, va más allá del empleo de objetos como cajas, esqueletos, muñecas, frascos… como parte integrante de sus bodegones. También es capaz de poner nombre a su particular modo de fotografiar. De este modo, tal y como ella misma confiesa, “el uso y abuso de las velocidades de obturación”, es denominado “obturidad”. Una denominación que, sin quizá pretenderlo, nos facilita la comprensión de sus imágenes al proporcionarnos pistas sobre el “modus operandi” de la artista. Imágenes borrosas o fuera de foco, responden a la clara intención de Sofía de transformar la realidad que ve para invitarnos a viajar al mundo mágico en el que ella se mueve con la gracilidad que sólo quien disfruta haciendo lo que hace puede permitirse.

Su vida es su “Cuarto de Maravillas”. Un espacio personalísimo que ha llevado a diferentes ciudades, además de Madrid. Así, hemos podido disfrutar de sus maravillosas imágenes en Oviedo (Galería Vértice), Segovia (Palacio de Quintanar) o Galería Van Dyck en Gijón.

Las referencias de Sofía Santaclara son tan extensas como diversas. Fotógrafos de corte clásico conviven con otros de mayor calado técnico o donde el poder documental adquiere más protagonismo. Man Ray o Imogen Cunningham conviven con Graciela Iturbide, Steven Arnold, Eduardo Momeñe, Juan Manuel Castro Prieto o Ricky Dávila. Aunque su inspiración no se reduce únicamente a fotógrafos, también siente atracción por otro tipo de artistas como el maestro del ensamblaje Joseph Cornel o el realizador Christian Boltanski que le sirven como fuente de referencias que después lleva magistralmente a su mundo ofreciéndonos resultados a la altura de su talento. Cada proyecto de Sofía nos sorprende por su imaginación  desbordante. Por esta razón, lo que aún no está materializado y sólo pertenece a su imaginario personal localizado en su mente, será lo que más nos sorprenda la próxima vez que la vida nos haga coincidir en una de sus exposiciones o en un encuentro fotográfico.

Para ver más trabajos de Sofía Santaclara:

www.sofiasantaclara.com

 

 

Amaia Salazar (3 Posts)


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