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¡¡Tierra a la vista!!

Una de las perspectivas de futuro profesional de los arquitectos más interesante es la del trabajo sobre rehabilitación, sea en rehabilitación de edificios o en regeneración urbana.

Muchas ciudades y municipios están sacando a concurso proyectos de mejora integral o parcial.

En el caso de Torrelodones, se convocó un concurso de urbanización de la zona centro del municipio. En el concurso se presentaron 140 propuestas, de las cuáles se seleccionaron 5 para una segunda fase. PEZ Arquitectos fue uno de los seleccionados con una apuesta muy clara: ¡Tierra a la vista!

La propuesta era un manifiesto a favor de la integración del núcleo construido del pueblo con su paisaje tan singular.

Propuesta para la reforma del centro urbano de Torrelodones. Antecedentes.

Torrelodones está ubicado en pleno paisaje de la Rampa de la Sierra de Guadarrama. El pueblo está cruzado por la falla que definió la superficie característica de piedemonte, con afloramientos graníticos que dotan de gran singularidad a la localidad.

El pueblo está, por tanto, íntimamente ligado con su paisaje, que se manifiesta en algunas calles y plazas con la presencia de rocas, de vegetación autóctona y del granito de sus fuentes y sus casas antiguas.

A lo largo del paso del tiempo el paisaje ha ido perdiendo presencia e importancia en las sucesivas transformaciones que ha sufrido el espacio urbano.

La tierra, la roca y la vegetación han perdido peso en favor del asfalto.

La visita a Torrelodones sorprende con la excepcional presencia de sus rocas y encinas en la zona norte del pueblo. La potencia del paisaje irrumpe en el pueblo con gran naturalidad.

Berrocal junto al Colegio en la zona norte del pueblo. ©PEZarquitectos

La peatonalización de las calles más transitadas por los vecinos posibilita esa vuelta al terreno natural, a la recuperación del territorio original configurado por tres elementos fundamentales: la tierra (el terreno natural), la roca (los bolos graníticos) y la vegetación autóctona (encina, alcornoque, coníferas, retama, jara, romero).

 

Análisis de los principales elementos del paisaje. ©PEZarquitectos

 Esta situación contrasta con el tratamiento que actualmente tiene el espacio público en el centro del pueblo. El espacio cedido al coche es un porcentaje muy alto y, por tanto, las zonas peatonales no tienen suficiente calidad a excepción de la Plaza del Ayuntamiento recientemente reformada.

Calle a peatonalizar. ©PEZarquitectos

Ante esta situación y frente al reto de la peatonalización la propuesta aportará por integrar el paisaje en el pueblo y dotar de calidad y actividad al espacio público.

 

Descripción de la propuesta

El objetivo de la propuesta es, borrar lo superfluo y, en los lugares donde lo permita la circulación de vehículos (emergencias, carga y descarga y residentes), volver a la tierra.

Se trata de perforar el pavimento donde sea posible y recuperar la tierra, las rocas y la vegetación.

La inclusión de un paisaje autóctono se hace en mayor o menor medida, con más o menos intensidad y superficie en función de la zona de actuación en la que nos encontremos.

Se propone actuar de forma unitaria posibilitando el contacto de los vecinos con lo natural ampliando la superficie permeable en aquellas zonas que disponen de más espacio.

Recuperar el contacto directo con la tierra, el suelo natural, poder hacer un pequeño agujero con la mano, un gua y jugar a las canicas.

Recuperar el juego con los elementos naturales más básicos. ©PEZarquitectos

 

Plan de acción

Se propone un plan de acción en cuatro pasos:

  1. Estudio de circulaciones: se definirán los trayectos imprescindibles para vehículos. Sólo circularán los vehículos de emergencia (ambulancia, bomberos), vehículos que abastezcan los locales comerciales que pararán en horario acotado en áreas predeterminadas de carga y descarga y vehículos de residentes que accedan a garajes particulares.
  2. Delimitación del carril bici en aquellos espacios que interfieren menos con el tráfico peatonal y rodado: se favorece un tránsito fluido en el que se respeta el espacio del peatón que tiene siempre espacios de circulación muy desahogados.
  3. Borrado de pavimentos: se devolverá el terreno natural a las zonas libres de circulación rodada y ciclista. Las áreas más grandes se convertirán en pequeños parques configurados con los tres elementos constitutivos del paisaje de la zona.
  4. Inclusión de vegetación: el arbolado se añadirá a lo largo de todas las calles, apoyado en el terreno natural que se obtenga vaciando el pavimento de su revestimiento para configurar los alcorques, de mayor o menor tamaño según sea la agrupación de troncos.

Los árboles y las plantas autóctonas son el hilo conductor, el elemento que se repite dando unidad a la propuesta.

La operación recuperará la condición del espacio público de la calle, lugar de encuentro y paseo poniendo en valor los valores paisajísticos de la zona.

Esquema del Plan de Acción en cuatro pasos. ©PEZarquitectos

 

Conclusión

La propuesta se concreta en una intervención unitaria donde el denominador común es la vuelta a la tierra, a través de la integración de la vegetación y la generación de pequeños espacios naturales.

Imagen de un área de la propuesta. ©PEZarquitectos

 Tomamos las siguientes frases como referencias para el proyecto:

El terreno no es el escenario de la obra, es parte de la obra (Walter De María).

La obra es el lugar (Andy Goldsworthy).

La propuesta genera espacios estanciales de mayor o menor tamaño a lo largo de la calle Real, la calle Carlos Picabea y las plazas de la Constitución, del Caño, y Epifanio Velasco. Estos lugares de estancia se apoyan en la vegetación existente, reforzada con nueva vegetación incorporada y a la que se les asigna distintos tamaños de terrizo de mayor o menor diámetro según sea la inclusión de mayor o menor número de árboles.

El mobiliario urbano acompaña al terrizo y a la vegetación a lo largo de toda la intervención.

Las áreas de terrizo aumentan de tamaño en los espacios singulares en los que se suprime la circulación rodada. Tres grandes superficies de terrizo caracterizan las tres principales áreas de actuación: Terrizos en la Plaza de Epifanio Velasco, en la Plaza del caño y en la Calle Real.

El espacio urbano se convierte en un lugar de encuentro, lúdico, de juego que recuerda al campo colindante y a lo que una vez fueron las calles de los pueblos donde era difícil distinguir el límite entre el paisaje natural y el construido.

Imagen de un área de la propuesta. ©PEZarquitectos

 

Con esta propuesta queremos invitar a la recuperación de lo natural y a la convivencia entre lo urbano y la naturaleza para mejorar nuestras ciudades y dulcificar nuestro espacio público.

Sin embargo, nos encontramos con que este tipo de soluciones producen reacciones controvertidas.

El miedo a la “vuelta a la tierra” existe tanto en nuestras instituciones como en muchos de los técnicos que, sin embargo, conceptualmente están a favor de la mejora climática a base de incorporación de elementos naturales.

Pero… ¿Quién no disfruta de un buen paseo por el Parque del Retiro de Madrid?, ¿qué niño no juega con montoncitos de tierra en cualquier parque de barrio?, ¿quién no desea arrimarse a la sombra de un árbol para leer el periódico un día de fiesta?

Deberíamos reflexionar seriamente sobre qué ciudad estamos decidiendo y apoyando y si merece la pena “arriesgarse” y aprovechar las oportunidades para cambiar de verdad hacia ciudades más sostenibles.

Nos parece un pena que en el caso de Torrelodones no se aprovechara esta ocasión, más aún cuando sus condiciones, geográficas y físicas invitaban más que nunca a ello.

 

Lucila Urda – Pez Arquitectos

 

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